(BPT) - A menudo, los adultos jóvenes entre 18 y 39 años emprenden nuevos caminos o persiguen objetivos personales y profesionales. Pero un diagnóstico de cáncer puede detener sus planes. La experiencia puede causar efectos secundarios físicos, así como efectos psicológicos y psicosociales dañinos. Además, el tratamiento puede provocar aislamiento y complicaciones de salud a largo plazo, como un mayor riesgo de aparición de un cáncer secundario en el futuro, una mal funcionamiento de órganos y problemas de fertilidad. Por tanto, es importante que los adultos jóvenes tengan un sistema de apoyo adecuado durante su experiencia con el cáncer.

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